viernes, abril 10, 2009

Un poco de mariposas

Hace mucho que no escribo, ni aca, ni en ningun lado. Esto del amor, hace que concentre mi atencion en otras cosas que no concentraba antes. Por momentos me distraigo y mucho y por otros momentos me vuelvo a centrar en cosas que suelo no centrarme. Hay una parte de mi que extraña la mujer de antes (no quiero decir que e cambiado) pero algo cambie, contradictorio ah!?
si, extraño, esa mujer sola, que sale a comer sola, sale a caminar sola, sale a fiestar sola, que hace todo sola con la unica compañia de su gata.
Donde esta esa mujer?
Esas cuestiones del amor hacen que uno quiera compañia, pero no cualquier compañia, si no la compalia el EL. Tome una pausa porque vino y me abrazo, sentia que lo queria abrazar y ya no estar mas sola. A veces pasa que la soledad se vuelve algo masturbatoria y eso me comenzo a pasar hasta que llego EL.
Yo no creia en el amor a primera vista, y el destino me hizo creerlo, ahora, como hago?

Lo amo tanto. Tanto que podria sacrificar mi soledad.

Ahi viene a abrazarme, se cepilla los dientes. Regresa.

jueves, enero 08, 2009

viernes, diciembre 12, 2008

El despertar de mañanas en la India o en carpas de circo.


Vasily Kandinsky. Moscú I. 1916

Cuando me despierto a las mañanas comienzo con energía y entusiasmo, a algunos les cuesta arrancar a las mañanas, pero yo tengo algo muy pequeñito dentro de mí que me dice: levántate que tienes hambre.
Hace un buen par de noches e estado acompañada en mis mañanas, algunas veces viajo a la India u otras veces me transporto al circo debajo de su enorme carpa. Suena delirante verdad, y lo es, muy raro esto de viajar a las mañanas. Cada día es impredecible y distinto, nunca pueden ser iguales porque son días distintos. Creo que tiene que ver que cada día es un color distinto, a veces el día puede ser amarillo limón y a la tarde cambiar a verde talo con un poco de azul ultramar, yo soy fanática de los amarillos en todas sus gamas y me entrego a la luz del color sin miedo alguno, aunque siento pánico muchas veces por los ocres y marrones, por momentos el carmín me asusta por su fuerza y pasión pero después lo veo con amor y pienso: eres tan majestuoso rojo carmín que es imposible no mirarte y sentirte.

Nunca les paso, mientras hacían el amor, se les tiño el momento de algún color en particular. A mi me pasa, ahora. No siempre lo experimenté, para ser más precisa nunca lo experimente hasta ahora, hago el amor con mi amor y siento un talo, pero no pasa siempre, a veces es amarillo cadmio con un poco de blanco y otras veces, viene el carmín con gotas de bermellón. Aun no leí Lo espiritual en el arte de Kandinsky, pero se muy bien su delirio por el color y sus emociones. Sólo hay que sentirlo, no tratar de entenderlo porque sino, entenderíamos aun menos.